
Via Milano, 50, Bormio
Año tras año, esta subida ha entrado en la lista de deseos de todos los ciclistas.
El Mortirolo es una subida agotadora que pone a prueba músculos y pulmones, hasta el punto de que, en los últimos treinta años, ha sido escenario de desafíos ciclistas y duelos a muerte.
Basta un nombre, Marco Pantani, cuyas hazañas contribuyeron a hacerla legendaria. En su honor, la carretera ha sido consagrada como la "Salita del Pirata" y, en la cima, una escultura recuerda su prematura muerte.